La crianza no es producir cachorros.
La crianza es responsabilidad, ética y compromiso de por vida.
Crío muy poco y siempre por selección, no por demanda.
Cada camada está pensada, estudiada y realizada con un objetivo claro: perros equilibrados, sanos y funcionales, capaces de convivir en familia y en sociedad.
Antes de pensar en un cachorro, me importa conocer a la persona.
Por eso:
No todos los hogares son adecuados para todos los perros, y no todos los cachorros son para cualquier persona.
Y eso está bien.