Mi historia

Criando y educando dobermanns con pasión y dedicación, porque cada perro merece una vida feliz y equilibrada."

Un Sueño que Comenzó con un Ladrido 🐾

Llevo muchos años conviviendo y trabajando con perros, aprendiendo de ellos día a día, pero hubo un punto de inflexión claro en mi camino: Teufel.

Teufel fue un Dóbermann que adopté. Con él llegaron también las dudas, los prejuicios y las advertencias de mucha gente: “¿Un dóbermann?”, “ten cuidado”, “no es un perro para cualquiera”.

Y tenían razón… no es un perro para cualquiera. Pero no por lo que muchos creen.

Gracias a Teufel descubrí una raza increíblemente sensible, leal, inteligente y profunda. Un perro que exige coherencia, estructura, compromiso y verdad. Un perro que te obliga a crecer, a aprender y a hacerlo bien.

A partir de él quise entender más. Formarme más. Conocer la raza desde dentro: su carácter, su equilibrio, su fortaleza mental y emocional. Y fue entonces cuando llegó Ari, Ariadna, la base de mi crianza.

Con Ari comenzó un proyecto pensado con calma, respeto y responsabilidad. Una crianza muy limitada, basada en la selección, la salud, el carácter y la adaptación a la vida familiar. Perros equilibrados, estables, capaces de convivir con niños, con otros perros y en sociedad, sin perder la esencia de la raza.

No crío por cantidad.

No crío por moda.

Crío porque creo en lo que hago y en lo que representa hacerlo bien.

Cada cachorro que nace aquí tiene detrás tiempo, trabajo, conocimiento y seguimiento. Sé dónde está cada uno de ellos y qué familia lo acompaña, porque criar también es hacerse responsable de por vida.

Todo comenzó con un ladrido…

y hoy es una forma de entender la crianza, el perro y el vínculo que se crea cuando las cosas se hacen con sentido.




Nuestros cachorros

Nuestros cachorros no nacen por casualidad ni por demanda.

Cada camada está muy pensada, tanto en la selección de los progenitores como en el momento vital de cada perro y del proyecto.

Crío muy poco y únicamente cuando considero que se dan las condiciones adecuadas: salud, carácter, equilibrio y un objetivo claro de mejora de la raza. No busco producir cachorros, sino criar perros estables, funcionales y familiares, capaces de convivir en sociedad sin ...

Crianza Responsable y de Calidad 🐶

La crianza no es producir cachorros.

La crianza es responsabilidad, ética y compromiso de por vida.

Crío muy poco y siempre por selección, no por demanda.

Cada camada está pensada, estudiada y realizada con un objetivo claro: perros equilibrados, sanos y funcionales, capaces de convivir en familia y en sociedad.

Antes de pensar en un cachorro, me importa conocer a la persona.

Por eso:

  • Me gusta hablar, conocer a la familia y su estilo de vida
  • Saber qué buscan y qué esperan de un perro
  • Asegurarme de que el Doberman (o el perro) encaja realmente en su día a día

No todos los hogares son adecuados para todos los perros, y no todos los cachorros son para cualquier persona.

Y eso está bien.

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Mi enfoque

Mi enfoque

Mi forma de trabajar se basa en:

  • Comunicación clara y honesta con el perro
  • Estructura, rutinas y límites justos
  • Vínculo y confianza
  • Lectura del comportamiento y del contexto
  • Acompañamiento real a la familia

No creo en recetas universales ni en soluciones rápidas.

Creo en hacer las cosas bien desde la base.

Mi compromiso

Trabajo con pocos casos a la vez, de forma personalizada.

Busco siempre el bienestar del perro y una convivencia realista y duradera.

Si algo no encaja o no es el momento, también lo digo.

La honestidad forma parte del proceso.

Me considero una eterna aprendiz.

Aprendo de cada perro, de cada familia y de cada proceso.

Y eso es lo que me permite seguir creciendo y ayudando mejor.